Deja propinas para otros miembros del personal del restaurante. Si el mesero no es la única persona que te ha brindado algún tipo de atención, es común dejarle propina también a los demás trabajadores.
Por ejemplo, si has recibido el beneficio del servicio de un sumiller, se acostumbra dejarle una propina del 15 por ciento del precio de la botella de vino.
Puedes dejarle al encargado del guardarropa una propina de aproximadamente de 1 dólar por abrigo o 2 dólares al encargado del servicio de aparcamiento o de la cochera, si dejaste tu auto bajo su cuidado durante la cena. Puedes dejarle una propina más pequeña a tu mesero si la comida se sirve en forma de bufete o si él solo te trae las bebidas, pero de todos modos debes darle una propina de entre 10 y 15 por ciento.
Algunos restaurantes tienen asistentes de aseo; puedes dejarles una propina de 0,5 a 1 dólar. Es posible que también quieras dejarle una propina aparte al mitre. Cuando vayas a comprar algo de un mostrador, por ejemplo, un café por la mañana, normalmente no se acostumbra dar propina.
Utiliza una aplicación para calcular propinas. Puedes descargar aplicaciones en tu teléfono inteligente que calcularán la propina si insertas el importe de tu cuenta.
La mayoría de los teléfonos inteligentes también vienen con una calculadora, lo cual te permitirá calcular la propina por tu cuenta, dependiendo de la cantidad que desees dejar.
Existen varios sitios web que pueden calcular la propina por ti. Todo lo que tienes que hacer es insertar el importe de la factura y el porcentaje que quieres dejar de propina.[3]
En algunos estados, el impuesto sobre las ventas es de 5 por ciento. Si ese es el caso, puedes multiplicar el impuesto sobre las ventas que aparece en la cuenta por 3 para obtener el 15 por ciento.
Si has utilizado cupones o te han hecho algún descuento, calcula la propina en función de lo que hubieses pagado normalmente. De lo contrario, vas a castigar al mesero por los esfuerzos de la administración del restaurante para atraer clientes.
Ten en cuenta la razón por la que es importante dejar propinas. Muchos meseros dependen totalmente de las propinas para sobrevivir. En primer lugar, el hecho de recibir propinas hace que sus salarios por hora sean más bajos.
Es común que los meseros ganen solo un poco más de 2 dólares por hora antes de la propina. A menudo, su salario total está muy por debajo del salario mínimo. Aunque los diferentes estados tienen salarios mínimos diversos, el salario federal mínimo para los trabajadores de restaurantes que reciben propinas es de solo 2,13 dólares.[4]
Algunos meseros también están obligados a compartir o juntar sus propinas al final de la noche o a contribuir para reunir las propinas de los bármanes, lo cual reduce sus ganancias totales.
No estás obligado legalmente a dejar propina; sin embargo, será muy injusto para el mesero si no lo haces.[5]
Deja una propina pequeña si el servicio fue muy malo. Portarse como un tonto no tiene nada de bueno, pero si realmente recibiste un servicio terrible, no debes sentirte obligado a dejar una propina completa.No obstante, trata de hablar con el mesero antes para comunicarle lo que te incomoda y darle la oportunidad de arreglarlo. Una propina sirve para reconocer un buen servicio.
Si el mesero te ignoró, tuvo una mala actitud o te sirvió la comida muy tarde, es aceptable no dejar propina completa. Evalúa si la comida que te trajeron coincidió con tu pedido, si estaba caliente y fresca, qué tan atento era el mesero, qué tan rápido retiró los platos vacíos y si era cortés.
Es posible que quieras explicar la ausencia de propina, en términos agradables y constructivos, en la boleta, cuando pagues la cuenta. Algunos creen que debes dejar por lo menos 10 por ciento, incluso si has recibido un mal servicio.[6]
Ten cuidado al determinar si el mal servicio en realidad fue culpa del mesero. Por ejemplo, es posible que los cocineros no le hayan entregado a tiempo la comida al mesero o que la administración haya hecho recortes de personal.
Si el servicio fue excelente, díselo a tu mesero. Puedes hacerle el día al mesero si le dices que piensas que su servicio no solo fue bueno, sino impecable. ¿Por qué no?
Escribe una nota pequeña en la boleta al pagar la cuenta para explicar lo que, en tu opinión, el mesero hizo muy bien.
Mejor aún, llama al gerente y háblale sobre el buen trabajo que hizo el mesero.
Siempre debes tratar al mesero con una sonrisa y ser amable y cortés. Los trabajos en los que se debe servir a otras personas pueden ser muy estresantes, así que no es necesario descargar un mal día en el mesero.